Qué son las necesidades y los deseos
Es una de las primeras ideas de la educación financiera, y una de las más útiles para toda la vida.
Una es lo que no podemos dejar de tener sin pasarlo mal. Un es lo que nos gustaría tener, pero que si no llega no nos hace daño.
La Guía Familiar de Educación Financiera del SERNAC lo explica con un ejemplo de la casa: si tienes hambre, necesitas comer; pero si se te antojan papas fritas en vez de las legumbres del almuerzo, estás pensando en un deseo. La misma guía insiste en algo importante: nadie está en contra de los deseos. Son parte de ser persona. Lo que se aprende es a distinguirlos y a ordenar primero las necesidades.
Esta guía es parte de la serie de educación financiera para niños, que muestra qué enseñar en cada edad.
Por qué cuesta tanto (y por qué vale la pena)
Para un niño de 5 años, un dulce en la caja del supermercado se siente tan urgente como el almuerzo. Distinguir necesidad y deseo pide frenar, pensar y esperar. Esas son habilidades que todavía se están formando.
La oficina de protección financiera de Estados Unidos (CFPB) lo describe así: entre los 3 y los 5 años los niños empiezan a desarrollar la , es decir, planificar, concentrarse y controlarse. Entre los 6 y los 12 años esas habilidades siguen creciendo y empiezan a formarse los hábitos con el dinero, mirando cómo lo manejan los adultos de la casa.
Quizás conoces el famoso «test del malvavisco», en que se mide cuánto espera un niño de 4 años para recibir dos dulces en vez de uno. Un estudio de 2018 con 918 niños, de Tyler Watts y otros investigadores, volvió a revisarlo: esperar más se asoció a mejores resultados escolares a los 15 años, pero la relación fue la mitad de lo que decían los estudios originales y bajó mucho al considerar el hogar y la familia. La lectura útil para papás es esta: esperar se puede practicar, y el ambiente de la casa importa mucho.
Qué entiende un niño a cada edad
| Edad | Qué puede entender | Qué practicar |
|---|---|---|
| 4 a 6 años | Que el dinero se cambia por cosas y que no alcanza para todo. Que hay cosas que «necesitamos» y otras que «queremos». | Clasificar fotos o juguetes en dos cajas. Elegir una sola cosa en el supermercado. |
| 7 a 9 años | Que una misma cosa puede ser necesidad o deseo según el caso: zapatillas para el colegio o el tercer par de zapatillas de moda. Que elegir algo es dejar otra cosa. | Manejar una mesada chica, separar un poco para ahorrar y decidir con un monto fijo. |
Tramos de edad iguales a los de nuestras actividades para la casa. Basado en las etapas de desarrollo descritas por la CFPB.
Un ejemplo con pesos: la mesada de Sofía
Sofía tiene 8 años y recibe $3.000 a la semana. Le pidieron que se haga cargo de su colación del recreo del viernes, que cuesta $800. Ve un set de stickers que cuesta $4.500.
Primero va la necesidad: la colación. Le quedan 3.000 − 800 = $2.200 esa semana.
Ahora el deseo. Si guarda $1.500 cada semana, junta $4.500 en 4.500 ÷ 1.500 = 3 semanas. Mientras, le quedan 2.200 − 1.500 = $700 para gastar en otra cosa.
Sofía descubre dos cosas. Que los deseos se pueden cumplir si se planifican. Y que si gasta los $2.200 en dulces cada semana, los stickers nunca llegan. Eso que dejó de lado tiene nombre: es su .
Si quieres ver cuánto tardaría con otros montos, prueben juntos la calculadora de meta de ahorro. Y si estás pensando cuánto dar, la guía de mesada para niños tiene rangos y un acuerdo familiar.
Cómo enseñarlo en la casa, en el día a día
- Piensa en voz alta. En el supermercado, di: «La leche la necesitamos. Este chocolate lo queremos. Hoy alcanza para uno».
- Usa la pregunta mágica. Antes de comprar: «¿Lo necesitamos o lo queremos?». No para negar todo, sino para pensar.
- Deja que elija y que se equivoque. Si gasta todo en algo que después no le gustó, es una lección barata a los 7 años y cara a los 25.
- Muéstrale los deseos de los adultos. «Quiero un televisor nuevo, pero primero pagamos la luz». Así ve que el orden vale para todos.
- Conversa sobre la publicidad. Los avisos están hechos para que los deseos parezcan necesidades. Pregunta: «¿Qué te quiere hacer sentir este aviso?».
Cuando el niño dice «lo necesito»
A los 6 años, «lo necesito» muchas veces significa «lo quiero mucho». No sirve discutir la palabra. Sirve ayudarlo a mirar el deseo con calma.
Prueba con tres pasos. Primero, reconoce lo que siente: «Te gusta mucho ese juguete». Después, pregunta: «¿Qué pasaría si no lo tuvieras hoy?». Y al final, ofrece un camino: «Si de verdad lo quieres, podemos anotarlo y ver cuánto falta para juntarlo».
Una hoja en el refrigerador con «Cosas que quiero» y la fecha en que se anotaron funciona muy bien. Después de dos semanas, muchos deseos se olvidan solos. Los que siguen ahí suelen ser los que valen la pena.
Errores comunes
- Decir que los deseos son malos: el niño aprende a esconderlos, no a ordenarlos.
- Resolver siempre por él: si nunca elige, nunca practica.
- Explicarlo una sola vez: se aprende repitiendo en situaciones reales, como el supermercado.
- Usar solo ejemplos fáciles: los casos dudosos, como la ropa de marca, son los que más enseñan.
- Pedirle algo que los adultos no hacen: los niños copian lo que ven.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una necesidad y qué es un deseo para niños?
Una necesidad es algo sin lo cual no podemos estar bien, como comer, dormir o abrigarnos. Un deseo es algo que nos gustaría tener, pero sin lo cual igual estamos bien, como un juguete o un dulce.
¿Desde qué edad se puede enseñar la diferencia?
Desde los 4 o 5 años, con juegos simples de clasificar. Según la CFPB, entre los 3 y 5 años empiezan a formarse las habilidades para planificar y controlarse, y entre los 6 y 12 siguen creciendo.
¿Qué ejemplos de necesidades y deseos sirven para explicarlo?
Necesidades: comida, agua, abrigo, un lugar donde dormir y remedios cuando estamos enfermos. Deseos: un juguete, dulces, una bebida, un videojuego y ropa de una marca en particular.
¿Está mal que mi hijo tenga muchos deseos?
No. Los deseos son parte de ser persona. Lo importante es que aprenda a ordenarlos: primero las necesidades y después los deseos, con un plan para juntarlos.
¿Una cosa puede ser necesidad y deseo a la vez?
Sí, depende del caso. Unas zapatillas para ir al colegio son una necesidad; un tercer par de moda es un deseo. Conversar esos casos es la mejor forma de aprender.
Fuentes
- SERNAC, Guía Familiar de Educación Financiera, capítulo 1, «¿Lo necesitamos o lo queremos?»: definición de necesidades, deseos, bienes y servicios. En sernac.cl.
- Mineduc, Currículum Nacional, Historia, Geografía y Ciencias Sociales de 2.° básico (OA 11): recursos para satisfacer necesidades de alimentación, abrigo y vivienda. En curriculumnacional.cl.
- Mineduc, Currículum Nacional, Historia, Geografía y Ciencias Sociales de 1.° básico (OA 11): trabajos y productos de la familia y la localidad. En curriculumnacional.cl.
- CFPB, «Building blocks of financial capability»: función ejecutiva de 3 a 5 años y hábitos de 6 a 12. En consumerfinance.gov.
- Watts, Duncan y Quan, «Revisiting the Marshmallow Test», Psychological Science (2018): 918 niños, asociación de la mitad del tamaño original. En nih.gov.
Cómo hacemos estas guías
Cada guía la escribe el equipo de Yo Uso Bien Mi Dinero con datos de fuentes oficiales (CMF, Banco Central, SII, Superintendencia de Pensiones, SERNAC, INE, Mineduc) y de estudios reconocidos, que citamos al final con su link. Los ejemplos usan pesos chilenos y montos de este año, y cada guía muestra cuándo se revisó por última vez. Es educación financiera: no recomendamos productos ni instituciones y no es asesoría de inversión. Si ves un error, escríbenos a contacto@yousobienmidinero.cl y lo corregimos.
